Por
razones obvias, omitiré el nombre
real de esta mujer, de la que
relataré esta historia. Yo tenía 29
años y novia, practicaba sexo con
ella, pero no me producía mucho, no
sé, buscaba algo más y empecé a
buscar a alguien con mis inquietudes
sobre sexo, la conocí en un chat y
decía que tenía 20 de edad, era del
Norte de España.
Por razones obvias, omitiré el nombre real de esta
mujer, de la que relataré esta
historia.
Yo tenía 29 años y novia, practicaba sexo con ella,
pero no me producía mucho, no sé,
buscaba algo más y empecé a buscar a
alguien con mis inquietudes sobre
sexo, la conocí en un chat y decía
que tenía 20 de edad, era del Norte
de España.
Al poco tiempo, no sé, un mes, ya nos hablábamos por
teléfono, era increíble desde la
oficina, con el consiguiente peligro
de que me dijeran algo al oír mis
conversaciones con ella, cada vez
más subidas de tono, al principio se
cortaba mucho, pero poco a poco
perdió la timidez y me hablaba de
sus amigas, de sus cosas, yo cada
vez estaba más atacado y con ganas
de verla, pero con una novia que me
controlaba a sol y a sombra me era
imposible quedar con ella, con el
tiempo corté con mi novia y pude
quedar con esta niña, me envió un
foto por mail, no era buena, pero me
daba igual ya sólo quería que fuera
MIA.
En una conversación que tuve por teléfono con ella la
calenté tanto que se masturbó
mientras hablábamos, era súper
excitante, me dijo que se ponía le
teléfono a la altura de su coño y
oía el sonido de su coño mojado
mientras se masturbaba con lo que yo
le decía.
La semana anterior al viaje hasta allí estuve
fantaseando con lo que podría hacer
con ella, compré gel espermicida,
crema para darla por el culo, estaba
obsesionado con lo que podría hacer.
Estaba preocupado por el tema de que
alguna amiga suya se chivara y me
metiera en un lió.
Finalmente hice el viaje, al bajar del bus la busqué y
no la vi, mal asunto me dije, fui
por la estación y vi a una chica
gordita, de 1.60 m con ojos negros
que me miraba con cara de cordero
degollado, estaba toda despeinada y
sudada, le pregunte si era Belén, me
dijo que sí, se le ilumino la cara y
nos presentamos, le di un gran
abrazo, no quise empezar fuerte para
que la cosa funcionara, cogidos de
la mano recorrimos media ciudad,
mientras andábamos notaba que sudaba
y estaba muy excitada, le pasé la
mano por el hombro y ella me cogió
la mano y me la puso en sus tetas,
increíble debían ser por lo menos
120 pero lo increíble es ese pezón
tan enorme y largo que tiene,
seguimos así y fuimos a un hotel
donde yo tenía reservada habitación.
La hice pasar a la habitación, le di un par de regalos
que le había traído y ella me dio
los respectivos, pasé al baño a mear
y me limpié la polla para tenerla a
punto, estaba súper excitado y
mojado.
La senté en la cama y nos empezamos a acariciar
lentamente, la olí y estaba muy
sudada y con olor a colonia de niños
,la levanté y la besé despacio todo
el cuello, las orejas ella empezó a
suspirar, mientras mis manos la
apretaban la espalda, ella se
intentaba levantar y finalmente
agarró mis manos y me las puso en su
culo súper gordo pero carnoso, yo
mientras a mil.
Me empezó a besar como nunca, con la lengua me
succionó, no miento, estuvimos casi
una hora hasta que nos separamos
agotados. Le quité las zapatillas la
di la vuelta y frente al espejo, la
acaricié todo el cuerpo sin tocar
ningún punto en concreto, al final
me decidí y desabroche el pantalón
sólo bajé la cremallera,
seguidamente le levanté el suéter y
pude ver sus enormes tetas, el
sujetador era una birria, comprado
en Simago, pero me daba igual, le
desabroché el sostén y cayeron esas
enormes tetas, le di la vuelta y
empecé a mamar como un poseso
mientras mis manos apretaban sus
nalgas, ella empezó a gemir, metí la
mano en la entrepierna y estaban
mojados los pantalones, me levanté y
le bajé los pantalones, tenía una
bragas de niña, nada excitantes,
ella a su vez me arrancó
literalmente la camiseta.
Al ponerla de espaldas la cogí las bragas y se las metí
en la raja del culo y jugaba con
ellas mientras la besaba el cuello,
eso la excitaba y me decía cosas en
gallego que no entendía, después de
un rato se las bajé muy despacio y
al agacharme noté cómo estaba de
mojada y ese olor que tiene a coño
de hembra.
La tumbé en la cama, la lamí las 2 piernas desde los
dedos hasta la ingle y ella me rogó
que "ya,ya", yo me negaba mientras
me deleitaba viéndola tocarse las
tetas, finalmente la abrí de
piernas, su coño era sumamente
peludo y oscuro pero tenía unos
labios vaginales enormes y un
clítoris de órdago, se lo mamé y
ella gimió como loca, después de
recorrérselo de arriba abajo, me
levanté y ella empezó, y ¡¡¡¡cómo
empezó!!!, me lamió de arriba a bajo
y cuando me quitó los pantalones me
besó el paquete por encima de los
calzoncillos, luego me los bajó al
salir mi pene al aire estaba todo
mojado y ella lo lamió y se lo
tragó, casi me corro de gusto, me la
empezó a lamer súper despacio, con
sus labios carnosos me succionó el
pene y empezó a bombear muy mal, me
hizo daño y la expliqué cómo debía a
hacerlo, sacó toda la saliva que
pudo, me la embadurnó y vuelta a
empezar, fue increíble, estuvo casi
5 o 10 minutos, cuando noté que me
corría la aparté, no quería acabar
tan pronto. La hice tumbarse y que
se masturbara para mí, fue
increíble, se metía 3 dedos mientras
se mamaba las tetas, le dije que se
metiera el dedo gordo en el culo, de
inmediato, a su vez me tumbé a su
lado y le pasaba el pene por la
cara, se corrió y mojó la cama, se
quedó medio extasiada y me decía que
ninguno se lo había hecho así, yo le
contesté que todavía le quedaba lo
mejor.
Sin esperar la abrí y se la metí, no me costó esfuerzo,
estaba súper húmedo, al llevar un
buen rato, ella me agarraba el culo
y me empujaba entre grandes jadeos,
la cambié de postura, e hicimos un
69 increíble, la puse a 4 patas, la
empecé a follar en mi postura
favorita pero deseaba encularla, se
lo dije y ella contestó que sólo lo
había hecho una vez y le dolió, la
puse de pie, le dije que se abriera
las nalgas y me encontré un agujero
estrecho y rosado, la incliné y la
unté de crema pero parecía que no le
hacía falta, estaba empapada, se la
metí despacio pero ella se juntó a
mí de golpe y entró en su culo
estrecho, ella gimió y me decía que
empujara más, mi sudor la recorría
la espalda y su culo empezó a
contraerse le dije que se masturbara
cosa que hizo mientras le daba
azotes y ella gemía, al final no me
puede contener y eché más semen que
en toda mi vida, esperé abrazado a
ella 5 minutos, después nos tumbamos
en la cama
Todavía nos quedaban dos días que ya iré contando.
Aún recuerdo su olor, sus gemidos y ese culo increíble,
ahora estoy casado y mi mujer folla,
pues normal pero aún sigo teniendo
miedo de que cuando le haga el amor
a mi mujer se me escape el nombre de
ella.