Después de un momento para ver su
reacción le pregunté si le gustaba
hablar de sexo, y ella reaccionó más o
menos mal, me dijo que no y que si era
eso lo que buscaba estaba equivocado y
dijo que mejor se iba. Ok era solo una
pregunta para poner un tema le dije,
pero de todas formas salió. Cuando al
momento me habla y me pregunta de que
cosas de sexo quería hablar, le dije que
nos contáramos experiencias vividas,
cosas como la primera vez. Para mi
sorpresa dijo bueno, si es de forma
respetuosa sí.
Entonces me dijo, ya que propusiste el
tema empieza tú, como fue tu primera
vez, así que le conté, con lujos de
detalles y ella reaccionó muy interesada
y me preguntaba algunos detalles. Al
terminar de contarle mi historia, yo
estaba ya medio hot de recordar esos
ricos momentos y de la reacción de esta
chica con la que estaba chateando,
entonces llegó el momento que ella
contara. Le costó un poco, tuve que ir
preguntándole como fue y ella se iba
explayando, al final de su relato yo
estaba a full, fue muy excitante su
relato. Le pregunté si se sentía
excitada en ese momento, se quedó como
pensando y demoró un poco su respuesta…
pero al final dijo sí, que se sentía muy
mojada, ufff…
Se nos hizo tarde y al otro día había
que despertar temprano, así que nos
agregamos al messenger para seguir
hablando después. Pasamos así muchas
noches, ya mucho más abiertamente
hablando de sexo y excitándonos
mutuamente y hasta teniendo cibersexo y
llegar al punto de mostrarnos por cam
como cada uno lo hacía, eran momentos
muy calientes, demasiado diría yo.
Al tiempo intercambiamos celulares y de
vez en cuando teníamos sexo telefónico.
Una noche, en que no habíamos hablado,
yo ya dormía cuando sonó mi celular, era
ella, contesto y estaba a full, muy
excitada, me dijo que se estaba
masturbando y me detallaba como lo
hacía, estaba desnuda acostada en su
cama boca abajo con una mano metida
entre sus piernas acariciando su
conchita, me decía que metía un dedo y
que resbalaba mucho, se pasaba el dedo
de arriba a abajo por su sexo y por
momentos hacía circulitos sobre su
clítoris, su voz y sus gemidos eran
extasiantes, hasta que ya no aguanto más
y me dijo que yo le siguiera diciendo
las cosas que le haría, así que lo hice
hasta que acabó en un explosivo y muy
gemido orgasmo, que me tenía a mi
acariciando mi duro y mojado pene,
masturbándome junto con ella hasta
acabar también…
Un día le dije que si se atrevía a que
nos viéramos directamente, es decir en
persona, dudó un poco, por lo
desconocido, pero me dijo que hace mucho
que lo pensaba porque tenía muchas ganas
de que hiciéramos todo eso que nos
decíamos por el chat, pero en persona,
que muchas veces se masturbaba pensando
en eso, en como lo haríamos. Dijo que
bueno, que lo hiciéramos. Ella vivía
sola, tenía una pequeña hija de 2 años
que vivía con ella, pero que los fines
de semana se la llevaba el padre así que
quedaba sola, que si yo me atrevía fuera
hasta su casa. Ella vivía en una ciudad
a unas cuatro horas de mi ciudad, así
que tenía que viajar para esta
excitadísima reunión.
Al final quedamos para un sábado de
principios de enero en la mañana, era
verano, hacía mucho calor, el único
problema es que justo ese día a ella le
habían fijado plazo para entregar un
trabajo, pero que era solo eso ir a
dejarlo y demoraría unas dos horas.
Llegó el sábado, apenas dormí esa noche,
estaba excitado por el viaje y todo lo
que se venía ese día. Quedamos que yo
llegaría antes de las 11 de la mañana,
ya que ella a las 12 debía ya ir
saliendo para hacer la entrega de su
trabajo, llegué apenas faltando para las
11, y gracias a sus indicaciones y a
google earth llegué fácilmente hasta su
casa, entré y toqué la puerta, yo casi
temblaba de la emoción, ella no se
demoró nada en abrir y…
Ahí estábamos por fin frente a frente,
fue extraño, pero una muy agradable
sensación, por primera vez nos veíamos
en persona, se sentía bien, muy bien la
verdad, y era extraño, parecía que nos
conocíamos mucho tiempo ya, pero a la
vez no nos habíamos visto nunca en
persona… nos saludamos con un beso en la
mejilla, me hizo pasar, no sabíamos que
hablar, pasamos a la sala, tenía su casa
muy ordenada y olía bien, se sentía
acogedor, nos sentamos, frente a frente
y comenzamos a decirnos lo que cada uno
sentía en ese momento, que era raro el
estar ahí después de tantas cosas
calientes que nos decíamos por chat, por
celular y como nos veíamos por la cam,
pero ahí estábamos, muy nerviosos, sin
saber que hacer…
Ella para quebrar la situación me
ofreció un café, acepté y fue a la
cocina, la seguí, puso el agua y sacó el
café, las tazas, me daba la espalda, yo
la miraba, no se que pasó, pero me
acerqué por atrás y la abracé, me apegué
mucho a ella, a su cuerpo, ni les digo
como me puse, me refiero a ahí abajo, le
di un beso por la mejilla desde atrás y
luego por su cuello, ella se dio vuelta
y nos abrazamos y comenzamos a besarnos
con mucho frenesí, con muchas ganas,
nuestros cuerpos muy pegados uno con el
otro, mi pelvis apoyando a la suya, mi
pene muy, pero muy durito, ella lo
sentía, gemía.
Nuestras lenguas parecían una,
recorriendo toda la boca, las manos se
iban a todos lados. En un momento ella
paró y me dijo que paráramos porque ya
no aguantaba más y no podía ahora por
que debía entregar el trabajo, le dijo,
uy si, tienes razón, la cosa se había
puesto muy, muy caliente, pero pudimos
parar, terminé yo de preparar el café
mientras ella se arreglaba para salir,
vino a despedirse y me dijo que me
quedaba en mi casa, que hiciera todo con
confianza, se había puesto una pollera
larga, blanca, que se transparentaba un
poco, sobre todo con la luz del sol, me
dio un beso en la boca, que al final se
alargó un poco, mis manos no pudieron
más y por atrás subí su pollera subiendo
por sus piernas hasta llegar a acariciar
su cola por sobre su bombacha besándonos
casi desesperadamente… dijo ya basta,
basta que no puedo y salió rápido, chao
me dijo, nos vemos al ratito, no demoro
y se fue. Ufff no te digo como quedé
excitadísimo, tuve que acomodar mi pene
bajo mi pantalón ya que me incomodaba
por la erección, cuando me fijé bien en
mi pantalón, ups, tenía una pequeña
aureola mojada…
Me aguanté de tocarme, aunque era
realmente difícil. Para distraerme
prendí la tv y me tendí en su cama,
trataba de no pensar en nada para poder
estar tranquilo, porque la excitación
era demasiada, al final me quedé
dormido, hasta que sentí la puerta, me
costó un poco despertarme, y cuando ya
me enderecé para levantarme ella ya
había llegado hasta donde yo estaba,
medio tendido en la cama, ella se subió
sobre mí, con una pierna a cada lado de
mi cuerpo sentándose sobre mí, su vagina
aplastaba mi pene sobre la ropa y la
movía suavemente, me miraba, y me dijo,
ayy, puedo sentir como se te está
poniendo, tenía una cara que me
calentaba mucho, era increíble estar así
después de que tantas veces lo habíamos
hablado por chat.
La abracé y nos besábamos, mis manos
subieron su pollera y tocaba su cola, su
bombacha era un culote blanco de algodón
con unas suaves rayas rosadas, subí un
poco más una de mis manos y la metí
debajo de su bombacha hasta tocar toda
su cola. Yo movía mis caderas, arriba y
abajo frotando su concha, metí más mi
mano hasta sentir la humedad de sus
labios por atrás, ella dio un respingo y
se dejó hacer, estaba mojada, mis dedos
resbalaban, sentir eso me excitaba aun
más, mucho más, era increíble la verdad,
además que ella tenía una cola como para
hacerle un monumento, después de un
momento así nos paramos, de pie nos
abrazamos, besamos, tocamos.
Ella metió su mano por delante y tocó mi
pene, la tela del pantalón estaba mojada
tanto por mi como por el roce con su
sexo unos momentos antes, desabrochó mi
cinturón y siguió con el botón de mi
pantalón, bajó la cremallera y comenzó a
bajar mi pantalón, lo sacó por completo,
yo ayudaba, luego agachada miraba el
bulto sobre mi bóxer, se marcaba mucho,
casi salía por arriba, tomó mi pene,
sobre la tela, lo acarició, movía
suavemente su mano sobre mi sexo, movió
su mano y la metió debajo agarrándome de
lleno el pene, y terminó bajándome todo
el bóxer, se acercó y posó apenas su
boca sobre el tronco de mi pene y lo
besó, metió su mano entre mis piernas
acariciando y tomando mis testículos,
mientras daba más besos a mi pene, sacó
su lengua y la pasó apenas por la
puntita de la cabeza de mi pene,
rosadita, muy mojada por los líquidos
preseminales, los saboreo… siempre dijo
que quería hacerme eso y lo estaba
haciendo muy bien, me tenía como quería,
a full.
Abrió un poco su boca y besó el glande,
un beso muy húmedo, me dio otro y esta
vez metió la puntita dentro de su boca,
casi acabo, fue demasiado. Sentir la
humedad de su boca, la suavidad de su
lengua rosando la parte baja de mi
glande, el calor húmedo de sus labios..
¡Ahhh! yo gemía de placer, era
excitante, lo hacía de una manera
increíble. Comenzó a chuparme, poco a
poco lo metía más en su boca, y yo
sentía cada vez más todas esas
sensaciones en todo mi pene, más sus
manos acariciando mis testículos era
demasiado…